viernes, 12 de marzo de 2010

Una visita a Tampico a través de la música antigua

¿Quienes son estos hombres que se han hecho a la vida como parte de la historia reciente de una ciudad que apenas conocemos? Un poco de su pasión y arte.


Plaza la La Libertad, Tampico. Efren Arteaga, Violín

Paulino Segura, Jarana. Salvador Arteaga, Quinta huapanguera

LOS CAPORALES DEL PANUCO


En desbandada... cómo sueño que regresa en una mañana fría de febrero, las imágenes de armonía y paz llegaban a mi vida de nuevo. Pero ahora no permitiré que me abandonen porque se que puedo retenerlas. Cientos de historias me han sido contadas y no seaún cómo no había comprendido su pertenencia en mi memoria y mi espíritu viajero. Pero una imágen así me la recordó y comienzo a entender de nuevo este entorno que había hecho por razones vagas, algo distante.


Bar Galeón, antes El Comercio. Salvador Arteaga. Me ha contado de una vida en la que la música es pasión, motivo y esperanza.


Efren Arteaga, aun y que de pocas palabras, las historias merodean su visión.

En la plaza de La Libertad, en el centro de la ciudad de Tampico, podemos aún revivir la nostalgia de que algunos estamos hechos. Su corazón, como el nuestro, es fragil y se precipita sin descanso en un aleteo infinito que parece hacer despertar a los transeuntes de su oniria cotidiana.

jueves, 25 de febrero de 2010

Tengo que escribir este relato, porque si no, moriría de olvido.


"Cuando era adolescente, en mi pueblo natal, Zontecomatlán, llegó un destacamento de policía a vigilar. Este destacamento se componía de varios elementos y era comandado por un sujeto grande y gordo, muy cachetón y usaba lentes oscuros, era notoria su presencia.

Yo tenía un amigo que era muy agudo para describir a las personas: en seguida me hizó ver sus rasgos caracterísiticos y algunos detalles más como el grosor de sus labios y naríz. También me hizó ver su ridicula actitud de "jefe" malpuesto. Este amigo tenía además muchas habilidades y un día que caminabamos en el monte me dijo: este tronco me gusta, lo voy a cortar, ayudame.
Cortamos el árbol y le sacamos varios troncos gruesos, nos lo llevamos al pueblo y mi amigo se encerró muchos días sin decir que es lo que hacía.

En pocos días iniciaría el carnaval. Muchos saldrían con sus máscaras y mi amigo era un ferviente bailador de carnaval.
Un día antes de comenzar el cárnaval, el sabado anterior al miercoles de ceniza, me buscó y me enseñó la mascara que acababa de construir con uno de los troncos que cortamos: era la misma cara del comandante de policía: sus prominentes cachetes, su color, su nariz ancha y sus ojos desorbitados. Todo era perfecto más una pizca de ridicules, que no se exactamente en que consistía.


El domingo salió con ella puesta y bailó por el pueblo al son de un trío huasteco que tocó hasta la media noche los sones de carnaval que tanto nos gustan. El lunes afinó el disfrás: se puso un uniforme de policía, se colgó una grán pistola de madera y salió a bailar todo el día. Pero se esmeró en pasar frente a la comandancia varias veces.
Todos reconocimos que su máscara era la misma imagen del comandante cacheton y antipatico de Zontecomatlan.


El rumor entre la gente del pueblo ya no se soportaba, pues el comandante era además un tipo rudo y su antipatía no era gratuita: amenazaba, maltrataba, mutilaba, ejercía un oficio indignamente y se hacía "respetar" a través de la violencia. Y el rumor hablaba de una máscara identica a su rostro bailando en las calles y mofandose de él.

Nuestro amigo se acercó tanto que el comandante lo miró y llegó a ver su indignación y enojo en el rostro, pero nuestro amigo se fue corriendo y se mezcló entre la multitud de enmascarados que no pudieron sacarle. Se escabulló entre la niebla y lluvia.
Días despues me comentaba la divertida que se paró. La gente del pueblo lo disfrutó también mucho y el comanadante fue el único en ridículo."

De ahí, que el carnaval sea esto: un disfrás para ridiculizar a quién se siente poderoso. Un disfrás para burlarse de aquellos que cren que son más y en realidad no lo son. Un disfrás para divertirse y llevar al dieblo dentro" Este relato tan ejemplificante se lo debo a Elfego Villegas, amigo entrañable, músico y contador de historias de Zontecomatlán, Ver.

A manera de colofón: el carnaval de la huasteca está dedicado al diablo. Literalmete, entonces, el diablo anda suelto esos días previos al miercoles de ceniza. Pero ese desfogue significa una oportunidad de vida y alegría a los habitantes de la huastec alta. Nada que ver con lo que en otros lares hacen los disfrasados.

miércoles, 3 de febrero de 2010

2010 ... Un México para reconstruir



Otro árbol sobreviviente.
Un aparente campo cultivado ha arrazado con cientos de hectáreas de bosque. Aún así, no somos lo suficientemente productivos. Derrochamos y no regresamos lo que la tierra nos ha dado.


Desde 2006 la gente se manifiesta en las calles del DF y de todo el país. Las mujeres aparecen como lo han hecho otras veces, solo que ahora tienen la consigna de hacerse notar y no ser las simples "Adelitas" que acompañan a los "revolucionarios". Son protagonistas y no alardean de nada, simplemente cantan consignas y se esparcen a la historia.



Las manos son el instrumento más sencible de la humanidad. Su cuerpo es la expresión del espíritu. Mirar los torsos, los rostros, los nudos intrincados de la conciencia que se piensa a si misma racional, la ingenuidad... finalmente para el arte no existe la racionalidad.



Y del ensayo del TCUNAM
surgen imágenes de amor...




que contrastan con los temlos caidos y las naves de templos que resguardan la infamia de más de medio milenio: inquisición, quema de brujas, negación de la sexualidad, hipocresía barata. El Vaticano es uno de los paices mas ricos de este planeta, adivina quien paga esa riqueza.


Una familia se dirige al zocalo capitalino en protesta por la carestia, el desempleo, la marginación, el engaño, la difamación, la acumulación extrema de capital de unos cuantos, la venta de los bienes nacionales, la hipocresía del estado, el mal manejo de un gobierno espurio, la falcedad de los principos de gobierno. No nos dejamos engañar hace rato, las maquinas limpia conciencisa (televisa) no lo puedentodo.

Un esfuerzo común...

sábado, 19 de diciembre de 2009

Boca San Miguel PARTE 2

Este es un video que recomiendo miren desde el enlace: www.fotoydocumentalantoniocastrog.blogspot.com
hoy no habrá fotografía, solo una breve crónica de vida, de 2 tiempos diferentes que se aproximan en un espacio identico y luego plantean preguntas de las razones de su identidad. Boca San Miguel es sin duda un ombligo mítico, origen de tradición y de virtuosos, de explicaciones necesarias, de identidad por si misma...

este video es mi crónica personal a un mundo que admiraré siempre.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Sur de Veracruz, o el fandango jarocho

Decir sur de Veracruz es penetrar una tierra brava y tenaz, de gente decidida y clara, con metas muy precisas como jamas las había vislumbrado y entonces miro lo logrado. Más de 30 años de un movimiento que en contra de las corrientes institucionales, comerciales, de abandono, sin recursos, sin apoyo externo, sin que nadie mire, adentro de sus pobladores se gesta una gran valoración de su cultura y tradición. El llamado movimeinto jaranero (titulo rehazado por algunos) o lo que es lo mismo: la vanguardia de la conservación de una tradición, se hace presente en este siglo trayendo consigo un par de siglos (por lo menos) en su haber. Esto tan solo es una probada, y al contrario de otras veces quiero comenzar con un video.
Hace más de 20 años fui invitado a grabar a Boca san Miguel, este es uno de mis enormes encuentos conmigo mismo, aqui una probadita.

Este video es una muestra de que es posible entender a través de los ojos y pensamiento de los hombres milenarios que habitan este espacio. Don Mario Vega narra en pocas palabras la vocación a que se asume: músico de corazón. Don Mario no se da cuenta a cuantas generaciones suyas ya ha transmitido su gusto e inspiración. Yo conte 4 hace 20 años, creo que ya pueden ir mas si contamos hacia arriba y hacia abajo.

Andrés Vega es hoy día uno de los viejos patriarcas de la tradición musical jarocha. Como lo fue su padre (don Mario Vega) o como lo fue el mismo Arcadio Hidalgo pocos años antes.
Boca San Miguel es la cuna de esta rama de tradición y como su escencia, nos posibilita a actuar como verdaderos inconformes con los tiempos modernos: tenemos raíz, somos escencia, podemos reconstruir la vida a partir de lo que creemos, somos entonces creadores de nuestro propio universo.

En la foto las 3 mujeres son personajes del son jarocho. La una nieta de don Mario (Martha Vega), de las otras dos mi cariño por llegar a ser verdaderas protectoras del son y el fandango.


Si miraron el video, Fredy es el adolescente que años depués aquí nos recibe en su casa y de Martha Vega.


La niña de Boca San Miguel es una especie de aparición que concurre al lente de mi cámara de forma sistemática. La gracia es un don, ella bailó toda la noche y seguía participando de todos los quehaceres hasta el otro día.


Una imagén de ese fandango tan sonado... Son las 4 am, y el fandango no tiene tiempo.

De nuevo, la niña de Boca aparece junto al río después de bailar como si nada por la mañana.

martes, 17 de noviembre de 2009

Huasteca, huasteca...

El viento frío de invierno hace que las garzas se arropen bajo el ramaje de los árboles. Desde hace tiempo he pensado y he tenido la sensación de que estos primeros aires gélidos de noviembre son los espíritus de los muertos que retornan en Xantolo. En una tradición antigua, los espíritus de nuestros muertos no solo llegan a alimentarse y recibir afectos humanos, sino que traen a la tierra la sustancia que hace germinar a las semillas y proveerá de alimentos a los vivos.

Una danza muy difundida en la Huasteca es "Los Negritos". Hoy en día los jóvenes que no han emigrado a las ciudades se encargan de continuarla en estos días de Xantolo. Pero no siempre encuentran quién les apoye a recrearla. Sin embargo, admiro esa tenacidad que surge de la identidad y respeto al entorno, a la vida, a la muerte, a la continuidad de un tiempo que no se acaba de ir y que amenaza con perpetuarse, de estos jovenes modernos,


No se porque la mujer de la danza Negros la llaman Malinche, pero asi le llaman y además no es mujer, sino hombre disfrazado, así lo exige la tradición. Lo lamentable del asunto es que casi nadie quiere hacer el papel. Sin embargo, hay antiguos bailadores que han reinventado el papel, como al que aqui aparece.








Don Tino, es un maestro violinista que toca en los funerales, bautizos, bodas. Los músicos son considerados en muchos pueblos como enlaces entre el cielo y la tierra, por eso en Xantolo tienen mucho trabajo. Por eso son tratados con cariño, cuidados y respetados. Los músicos tocan los sentimientos más profundos con sus notas, igual rememoran cualquier época, cualquier motivo existencial, cualquier reflexión. Don Tino es un músico que le toca a las semillas para que germinen, a los muertos que nos visitan, a los angelitos que se han marchado temprano.

Las lluvias, hacen por su parte lo suyo...

Otros músicos contemplan con rasgueos la tarde, como si no tuvieran con los sentimientos que me desbordan al amanecer.

Un niño pinta copales de barro.

Y el altar comienza a emerger de una noche sin electricidad...

y sin motores...

La mañana de invierno siempre es melancolica y reflexiva.

Unos días antes de Xantolo regresé a Citlaltépetl. Mis anfitriónes y amigos, Arturo Castillo Tristan y su esposa Blanca, me trasladarón a diversos lugares. La misión era tomar fotografías y entregar algunos ejemplares del video a quienes participaron en él: Fiesta y Música en Otontepec. Estas fotos son algunas de las resultantes.


viernes, 16 de octubre de 2009

Marinas: de sirenas y otras diosas

Una vez hice un trato con el mar:
yo le entregaría mi cuerpo y alma
a cambio de que jamás sumergiera en sus aguas
a alguién de los que amo y pienso en mi vida diaria.
El cumplió su promesa,
yo sigo esperando...

Esta es la vista del mar desde Quiahuiztlan, donde se miraron unos castillos flotantes llegar a estas tierras.

En el mar hay un lugar donde habita una sirena.
Un Marinero al pasar aquella playa de arena,
dicen que la oyó cantar la pena y la que no es pena…
( Del son jarocho La morena)

La sal del mar

Era una mujer que a través de su sangre, de sudor, de su saliva, de sus lagrimas y secreciones alimentaba en secreto a su esposo, su hermano a sus hijos, a los pobladores de una región. Nadie sabía como pero esta mujer les daba de comer a todos y sus alimentos estaban siempre bien aderezados de sal.
Un día alguien se dio cuenta que de donde extraía la sal era de su cuerpo,
y eso les produjo mucho disgusto y entonces la reprenden, le dan de machetazos y la expulsan. La destierran al mar y por eso es que el mar está salado. La sal es una mujer y Huixtocihualt es la diosa de la sal.

La mitología asociada a la diosa de la Sal se repite por una infinidad de lugares: entre Coras y Huicholes, entre nahuas de Chicontepec, entre Mixes de Oaxaca, en Tierra Caliente, tanto de Estado de México, Guerrero, Michoacán y Colima, entre otros, La historia de la sal siempre es la misma.

(Huixtocihualt) Narrado por Víctor Ángel Osorio.



Carpintero, carpintero
Dime si es verdad que sabes,
Porque distinguir no puedo,
Si en el fondo de los mares,
Existe un color más negro,
que el color de mis pesares.

(Del Son jarocho El Pájaro Carpintero)

sábado, 3 de octubre de 2009

sueños de Oaxaca, la Mixteca baja...

Decir tierra, es decir la herencia de los hombres que la han habitado y de los que la continuán transitando. Pero no sin antes alimentarse del antiguo legado y dejar a las futuras generaciones un poco de esperanza a través de sus respuestas a este tiempo y la vida. Quienes tenemos que salir de nuestra tierra cargamos con ese legado y lo llevamos a otros lares intentando sembrarlo. En ocaciones lo logramos, en ocaciones retornamos a nuestro terruño, pero hay otras ocaciones que nos extraviamos... Pero ello no significa, como verdad moral, algo dañino. Porque el reinventarnos es también una ardua labor.

La antiguedad de esta tierra es tan vasta como el reflejo del cielo nocturno en los mares tranquilos, su reflejo es apenas un pequeño hilo de luz que muestra diversos caminos seguidos por otros hombres en la tierra. Los lazos de identidad están entretejidos de personas vivas y sus recuerdos, pero también de esperanzas.
Las casas abandonadas, su cementerio, sus parajes desolados solo se comparan a la tristesa de mi alma.

Una simple planta de maguey es símbolo y verdad de un respiro del tiempo por estas tierras oaxaqueñas, en las que sus habitantes si recordaran todo lo vivido, llenarían miles de estanterías sonoras y coloridas.

Una flor es para mi, un suspiro de la tierra...

Los hombres trabajan aun la tierra. Y digo aún porque en este tiempo de incertidumbres y falsos mensajes a muchos otros los han hecho ir muy lejos a tratar de encontrar aquello que piensan no tienen en su tierra. Cuando rregresen algún día, encontrarán que lo que tanto anhelaban siempre estubo a la mano.

"La felicidad se puede reducir a una mirada a tu entorno... y sentirte parte de él."

Los caprichos de las plantas son como la nostalgia de los humanos, buscan ir al cielo pero nunca apartan su raíz de tierra.

Y el maíz...?

Hace poco reccorrí Tlacotepec Plumas, Oaxaca. Una tierra con esa mezcla de aire seco y frío, con esa mínima humedad que las flores atrapan para llenarse de color y vida es lo que llamo arraigo desesperado al medio. Es lo que vi en los hombres y mujeres de este poblado, tejen una profunda raíz que no cortan a donde vayan, aun si salen a muchos cientos de kilómetros de esta tierra.

Transición y puente de muchos tiempos es la planta de maíz, alimento milenario de una cultura única y que se extiende hasta el mismo orígen de la civilización, porque además fue transformada por las manos humanas.

Los pocos habitantes de Tlacotepec Plumas recorren esos caminos milenarios a diario, son necios e insisten en transitar por los recuerdos de quienes partieron a las ciudades. Los ancianos guardan en su casa un cofre que abren cuando los visitan sus hijos y nietos, les regalan sus cantos y rememoran la palabra antigua, sin olvidar en que tiempo viven.

Por su parte los jóvenes, aman a su tierra y se saben poseedores de todos los sueños de los hombres y mujeres que habitaron aquí.
Gracias a mis amigos de Tlacotepec Plumas por su afecto.